"Cualquier sesión es una apacible y delicada fusión de lo que sucede dentro de usted, el terapeuta, y lo que sucede dentro del niño"
Violet Oaklander
El objetivo de la terapia gestalt con niños y adolescentes, es que se den cuenta de sí mismos y de su existencia en su mundo. También se quiere conseguir un equilibrio entre dirigir y guiar la sesión, e ir y seguir la línea del niño.
El proceso de terapia Gestalt es un proceso no directivo, por lo que no se tienen pasos específicos a seguir como lo es una terapia Cognitiva-Conductual, por ejemplo. Pero en el libro Ventanas Nuestros Niños de Violet Oaklander, nos proveen algunas herramientas útiles para este tipo de sesiones. Son pasos que nos ayudan a mantener la terapia en la dirección correcta y no desviarnos del tema principal.
El proceso terapéutico puede evolucionar como sigue:
- Hacer que el niño comparta la experiencia de dibujar, sus sentimientos acerca de enfrentar y hacer la tarea.
- Hacer que el niño comente el dibujo que realizó, describiéndolo a su manera. Esto es compartir aún más el yo.
- A un nivel más profundo, estimular en el niño un mayor auto descubrimiento pidiéndole que se explaye sobre fragmentos del cuadro; describiendo las figuras, formas, colores, representaciones, objetos, personas.
- Pedir al niño que describa el cuadro como si éste fuera él, usando la palabra "Yo": "Yo soy este cuadrado; yo tengo líneas rojas por todos lados y un cuadrado azul al medio".
- Escoger cosas específicas en el cuadro para que el niño se identifique con ellas: "Sé el cuadrado azul y descríbete con más detalles (qué aspecto tienes, cuál es tu función, etc.)
- Hacer preguntas al niño, si es necesario, para ayudarle en el proceso: "¿Qué es lo que haces?, ¿A quién quieres más?". Las preguntas surgen de la capacidad del propio terapeuta de "meterse" en el dibujo junto al niño.
- Concentrar la atención del niño y agudizar su forma de conciencia mediante el énfasis y la exageración de una o más partes de un cuadro. Estimularlo para ue llegue tan lejos como pueda con un fragmento específico.
- Hacer que el niño establezca un diálogo entre dos partes de su cuadro o entre dos puntos de contacto u opuestos (tales como el camino y el auto, o la línea alrededor del cuadrado, el lado feliz y el lado triste).
- Estimular al niño para que ponga atención a los colores. Al dar sugerencias para un dibujo mientras el niño está con los ojos cerrados, se puede decir "Piensa en los colores que vas a usar..." Se tiene como objetivo que el niño esté bien consciente de lo que hizo incluso si no quiere hablar de ello.
- Estar atento a claves en el tono de voz, postura del cuerpo, expresión facial y corporal, respiración y silencio del niño.El silencio puede significar censura, pensamiento, remembranza, represión, angustia, miedo o conciencia de algo.
- Trabajar la identificación, ayudando al niño a "reconocer" lo que se ha dicho sobre el cuadro o partes de éste.
- Dejar el dibujo y trabajar en las situaciones de vida del niño y los asuntos incompletos que emergen del cuadro. En ocasiones esto se precipita directamente de la pregunta "¿Encaja esto con tu vida?" y a veces el niño lo asociará espontáneamente con algún hecho de su existencia.
- Estar atento a las partes faltantes o espacios vacíos y prestarles atención.
- Permanecer en el flujo de primer plano del niño o prestar atención al propio frente, donde se encuentra interés, entusiasmo y energía.




